miércoles, 29 de noviembre de 2006

J&A- Capitulo uno: El Porqué de las cosas

De abajo a arriba, jorge parecÍa sacado de un videoclip de los setenta, zapatos de tacón cubano con purpurina, pantalon de campana rojo y camisa de raso azul con el cuello exageradamente grande. De la parte de atrás de la peluca sobresalía un peine de puas ancho, no le faltaba detalle. Alex, sentado en un rincón del salón no podía parar de reir y se secaba las lágrimas con el bajo de la camiseta.

- repiteme despacito por que vas asi, tio, que no me acaba de cuadrar.

- Bien digamos... digamos que... canto en un grupo funk y este es mi primer concierto.
te vienes o no??

- si claro, si ir voy, pero lo que no entiendo es como tú, acabas cantando.

Jorge se miró al espejo otra vez. Tenía razón era un Lucero, llevaba tatuajes, bebia cerveza, lo suyo eran los conciertos, la carretera, palmar en definitiva. Pero, y he aqui el gran mal, fingia a los motorhead, a los guns´n´roses, todos y cada uno de los solos de guitarra. Algo no encajaba, encima sabía bailar.
Recolocó su Afro, cogio aire.
- Vale, bien, ya sabes, nos fuimos de cañas...

-...un lunes a las doce

- si, un lunes... con los de Blazaar y una cosa llevo a otra y terminé...

- ...En una Jamm vale eso lo he oido pero no de quien fue la idea o donde. Y Yo me lo perdí.

- Está visto que lo sabes mejor que yo, no te cuento na. ¿Te vienes? Pues coge el abrigo.

- Jo tio, es que no he visto a nadie como tu, nosotros vale, pero vosotros...

Alex brincó del asiento y agarró la chaquetA,salió por la puerta tras su amigo, saco las llaves... no las llaves no...

- Esteee, Jorge, tronco, dime que llevas otras llaves en el pelucón.

- no por - contestó jorge al tiempo que mutaba su cara a cámara lenta, de blanca inocencia al rojo más intenso al ir entendiendo que ya no iba a llegar... y yo con estas pintas

Alex, con gesto congelado, deseó estar debajo de la tierra, o al menos lejos del descansillo del tercero.
Rubiales, Surfero, abandonó historia por la música y ahora vivia con su amigo del colegio. Sólo que no hacía luces, algo le impedía levantarse tan temprano, acostarse tan tarde. Lo suyo era dejarlos a todos Sordos. Mas alto...mejor.

-UOOOPS... tranquilo... tio...

- dejalo, ya lo haremos luego

- ein?

- Canto en una hora, ya tiraré la puerta abajo a la vuelta.